Poniendo rumbo a Itaca
Reflexiones, crecimiento personal, autoayuda. Pensamientos, energia, poemas, relatos. Diario de un alumno de la vida.
viernes, 5 de junio de 2009
El día de clase
Suena el timbre.
Cara redonda, piel pálida pero labios sanamente coloreados.
Pelo castaño, con la ralla perfectamente hecha, colonia de esa de botecito de plástico, sin marca, mi jersey de los domingos, a rallas blancas y azules, pantalones cortos, calcetines negros y zapatos “gorila”, marrones y gruesos.
Bolsa de colegio con cajita de lápices, cuadernillos de dibujo y un bocadillo envuelto en papel de revista. Esa es la imagen que tengo de mis seis o siete años en la puerta del colegio.
Cara redonda, pelo castaño recogido con una bella cinta azul.
Ojos azules y grandes, aún ligeramente húmedos por haber llorado para que mami no te pusiera ese lazo.
Rizos sobre los hombros. Vestido tono azul con detalles rosas en cuello, mangas y falda. Calcetines blancos y zapatitos negros.
Mochilita rosa. Esa imagen pudo ser o no, da igual.
El día trascurrió bien, con sus momentos de risas y alguno de llanto. Los niños hallamos instintivamente nuestros compañeros de juegos. Las horas pasan entre ceritas y dibujos incompletos, plastilina, olor a tiza y al perfume de la señorita.
Suena el timbre.
Mami ya me espera fuera, a la salida de mi colegio, a ti, en Cuba, también hay alguien que te espera a la salida del tuyo.
Salimos corriendo, cada uno en su país, y yo, le enseño contento a mi mami, el dibujo que hice. Una mariposa de antenitas de color castaño y grandes ojos, con alas de tonos azules, con detalles rosas en cuello, bordes de las alas y cuerpito.
miércoles, 18 de marzo de 2009
La estrellita
Un dia , hace mucho tiempo, te vi sentadita en el borde de una roca. Los pies colgando moviendose alegremente rozando las olitas que llegaban. Hoy hace un hermoso dia en nuestro lugar y digo nuestro porque lo descubrimos por casualidad y desde entonces la arena acojió nuestras huellas innumerables veces. Es un poco tarde. El Sol desciende a besar las aguas del horizonte y algunas estrellitas timidas ya asoman saludandote divertidas.
Me pediste que viniera y aunque tuve que escabullirme de la abuela, que ya queria meterme en la cama, no podía faltar a la cita. Eres mi amiga y a los amigos no se les deja plantados.
Me acerco, mirandote, aunque tu estas un poco ensimismada con los brillitos que el Sol va tejiendo sobre el agua y casi puedo adivinar como se reflejan en tus ojos las estrellitas del cielo, pero ... ¿estas triste?
Ay, me da un vuelco el corazón ... me acerco corriendo y de un salto me siento a tu lado mirandote fijamente a los ojos. Están humedos. ¿que te pasa Patricia? dimelo ... ¿ha sido tu papa? ¿o tu hermano el bruto que te ha vuelto a pegar? dimelo y voy y le parto la cara.
El silencio y una lagrime fueron las respuestas que encojieron mi corazon. Muchas veces hemos jugado en esta misma orilla a princesas y dragones y yo, con mi refulgente armadura te salvaba del terrible mago Caradeberenjena y te llevaba a tu castillo en mi caballito blanco, pero hoy ... hoy no se que hacer y suavemente solo te tiendo mi mano. El roce de tus deditos está cargado de un cariño inmenso y la aprieto con fuerza, como si quisiera escurrir todas tus lagrimas en mi propia mano.
Mira, te digo, ya las estrellitas despertaron. El cielo, de un tono turquesa ya mostraba un fondo de terciopelo alfombrado y los parpadeos de miles de estrellas nos hacian guiños coomplices.
¿Sabes que un dia tu y yo estaremos ahi?- te dije - me lo dijo el abuelo. Un dia, todos hemos de subir al cielo y alli estoy seguro que nos esperan miles de amigos y amigas que ya subieron y andan jugando y brillando. Puede que antes tambien estuvieramos, digo antes de nacer y no nos acordamos, pero yo si lo pienso Patricia, sobre todo cuando te veo reir o simplemente me sonries, sé que brillas y que eres una estrellita hermosa. Ojala , ojala pudiera hacerte sonreir de nuevo, lo digo de corazón.
Y como Dios todo lo oye, esa noche, dió permiso a las estrellitas para hacer un alto en sus obligaciones y acompañar a una niña triste y a su amigo. Sin darnos cuenta, montoncitos de arena fueron tomando primero formita de luz y la plallita se llenó de lucecitas. Una voz alegre nos llamó : ¡Patricia, Pedro, venid! ... dos, tres, diez , treinta niños y niñas estaban en lal plalla saltando y jugando. No hay nada que decir, somos niños y no hacen falta presentaciones.
Fueron horas llenas de risas, de juegos y morradas en la arena que te hacian soltar carcajas y que llenaban nuestros corazones de esa luz que siempre estuvo ahi. Se construyeron castillos de arena e hicimos cadenas de caracolas, jugamos a princesas y dragones y la Luna, sonriente nos hizo burla y nosotros a ella.
Cansados, nos sentamos todos en la arena, sonrientes y respirando fuerte, pero con una alegria inmensa dentro, bien dentro. Me miraste y apretaste fuerte mi manita, no hacen falta palabras. Dijiste gracias y las lucecitas volvieron al cielo y no. Quiero decir que algo de esa luz quedó o quizas renació bien adentro nuestro. Siempre estará ahi. Las risas siempre estaran. El cariño siempre estará y tu mano en mi mano, siempre estará.
A lo lejos, una sombra, llamandote, es tu papa, preocupado por las horas que son. Sea lo que sea, ya pasó. Sonries y con un alegre hasta mañana sales corriendo mandandome un besito con la mano.
Quedo en la arena, y miro a las estrellitas. Todas brillan con más luz todavia. Les mando un beso y les pido que te acompañen siempre y ... no lo dudes, lo harán, me lo prometieron ese dia, en la plallita, donde jugamos como niños.
Me pediste que viniera y aunque tuve que escabullirme de la abuela, que ya queria meterme en la cama, no podía faltar a la cita. Eres mi amiga y a los amigos no se les deja plantados.
Me acerco, mirandote, aunque tu estas un poco ensimismada con los brillitos que el Sol va tejiendo sobre el agua y casi puedo adivinar como se reflejan en tus ojos las estrellitas del cielo, pero ... ¿estas triste?
Ay, me da un vuelco el corazón ... me acerco corriendo y de un salto me siento a tu lado mirandote fijamente a los ojos. Están humedos. ¿que te pasa Patricia? dimelo ... ¿ha sido tu papa? ¿o tu hermano el bruto que te ha vuelto a pegar? dimelo y voy y le parto la cara.
El silencio y una lagrime fueron las respuestas que encojieron mi corazon. Muchas veces hemos jugado en esta misma orilla a princesas y dragones y yo, con mi refulgente armadura te salvaba del terrible mago Caradeberenjena y te llevaba a tu castillo en mi caballito blanco, pero hoy ... hoy no se que hacer y suavemente solo te tiendo mi mano. El roce de tus deditos está cargado de un cariño inmenso y la aprieto con fuerza, como si quisiera escurrir todas tus lagrimas en mi propia mano.
Mira, te digo, ya las estrellitas despertaron. El cielo, de un tono turquesa ya mostraba un fondo de terciopelo alfombrado y los parpadeos de miles de estrellas nos hacian guiños coomplices.
¿Sabes que un dia tu y yo estaremos ahi?- te dije - me lo dijo el abuelo. Un dia, todos hemos de subir al cielo y alli estoy seguro que nos esperan miles de amigos y amigas que ya subieron y andan jugando y brillando. Puede que antes tambien estuvieramos, digo antes de nacer y no nos acordamos, pero yo si lo pienso Patricia, sobre todo cuando te veo reir o simplemente me sonries, sé que brillas y que eres una estrellita hermosa. Ojala , ojala pudiera hacerte sonreir de nuevo, lo digo de corazón.
Y como Dios todo lo oye, esa noche, dió permiso a las estrellitas para hacer un alto en sus obligaciones y acompañar a una niña triste y a su amigo. Sin darnos cuenta, montoncitos de arena fueron tomando primero formita de luz y la plallita se llenó de lucecitas. Una voz alegre nos llamó : ¡Patricia, Pedro, venid! ... dos, tres, diez , treinta niños y niñas estaban en lal plalla saltando y jugando. No hay nada que decir, somos niños y no hacen falta presentaciones.
Fueron horas llenas de risas, de juegos y morradas en la arena que te hacian soltar carcajas y que llenaban nuestros corazones de esa luz que siempre estuvo ahi. Se construyeron castillos de arena e hicimos cadenas de caracolas, jugamos a princesas y dragones y la Luna, sonriente nos hizo burla y nosotros a ella.
Cansados, nos sentamos todos en la arena, sonrientes y respirando fuerte, pero con una alegria inmensa dentro, bien dentro. Me miraste y apretaste fuerte mi manita, no hacen falta palabras. Dijiste gracias y las lucecitas volvieron al cielo y no. Quiero decir que algo de esa luz quedó o quizas renació bien adentro nuestro. Siempre estará ahi. Las risas siempre estaran. El cariño siempre estará y tu mano en mi mano, siempre estará.
A lo lejos, una sombra, llamandote, es tu papa, preocupado por las horas que son. Sea lo que sea, ya pasó. Sonries y con un alegre hasta mañana sales corriendo mandandome un besito con la mano.
Quedo en la arena, y miro a las estrellitas. Todas brillan con más luz todavia. Les mando un beso y les pido que te acompañen siempre y ... no lo dudes, lo harán, me lo prometieron ese dia, en la plallita, donde jugamos como niños.
viernes, 27 de febrero de 2009
Huele a rosas

Mirando tus ojos , inquisidores, mi alma guarda silencio.
Dejo que entres, que busques, que encuentres.
En el lago en calma de mi ser, dejo que tu alma se bañe y en aguas quietas, se sumerja y se empape.
Nada tengo que darte, y por un instante el desconcierto nubla tu vista.
Un instante y la Luz de la verdad emerge diafana.
Un alivio un inefable gozo de libertad recorre tu alma al sentir que todo lo tienes ya.
Pues sin cadenas ni muros el cielo se abre y por fin eres una completa y plena.
Hay un regalo para ti y está en tu corazon.
Huele a rosas. Has florecido.
Bendita seas hermana.
martes, 3 de febrero de 2009
Esta noche
Esta noche la calle está más silenciosa. La Luna, creciente, mira de reojo, y tengo la impresión que es por no mirarme de frente.
¿Es la Luna o soy yo el que no quiere mirarse?. Soy Yo. Esta noche me duelo, me duele mi Ser y en la oscuridad de la noche se disfraza mi dolor.
¡Cuantas Lunas he visto y he disfrutado! ... incluso cuando, oscura, la veia tras los cristales ... porque en mi alma, estaba llena.
Llena de sueños, llena de besos y caricias, llena , completa ... como mi alma. Hoy mi esencia vaga en penumbras y no hay Luz que me guie.
Hoy, no tengo ganas de hacer, de soñar , de ... nada. Me quedaré aqui, en el umbral de la penumbra y me tenderé sobre mi propia sombra. Quizás, por un momento, pueda fundirme con ella y desaparecer y así no dañar a nadie más que a mi mismo.
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