viernes, 14 de diciembre de 2007

Una carta a Santa en Navidad!


Querido Santa:

Hay luces por todas partes,grandes pinos adornados con bolitas de colores,tambien los hay pequenos.Tu andas en todas partes,te veo en las vidrieras de las tiendas,en munecos,en dibujos, te he visto en persona de lejos, hasta en tv, oye que estas gordo!, con esa larga barba blanca y diciendo a todos jo jo jo! Feliz Navidad!
Yo no tengo arbolito,dicen que tu traes regalos para todos los ninos,aunque mis amigos dicen que tu no existes,que todo es puro cuento y se rieron de mi cuando les dije que te escribiria una carta.Escuche, mientras limpiaba los cristales de un auto,a una senora decirle a la hija que hiciera la cartica a Santa,con lo que ella queria. Por eso te escribo,aun me gusta jugar pero no tengo juguetes,las tiendas estan llenas de ellos,hay cada carros! una de bomberos que me trae bobo,sabes? me gustaria mucho ser bombero cuando crezca.
Hace frio! si puedes traeme un abrigo y unos zapatos,ya los que tengo estan rotos.Ando con mis amigos de un lado a otro,antes vivia en un cuartico,mi mama,mi papa,mi hermano menor y yo. Un dia a mi papa lo vino a buscar la policia y se lo llevaron,mi mama se enfermo,se quejaba de un dolor,dormida un dia ya no desperto.A mi hermanito y a mi nos llevaron para un lugar donde habian otros ninos,muchos! pero me escape,no soportaba ese lugar.
Tambien fui a la escuela,pero ya no.Tengo que trabajar,a veces con mis amigos tomo lo que no es mio,dicen que tu no traes nada a los ninos que se portan mal,bueno... si hago cosas malas a veces,cuando tengo hambre y la barriga me suena y no tengo que comer. En la dulceria que esta aqui al doblar,hay una buena senora que cuando me ve mirando los dulces,me hace pasar y me da un pan azucarado o un pastel, que rico! otras veces me duermo sin comer.
Bueno Santa no se donde dejarte la cartica esta,me tome unas hojas y un lapiz de un mostrador y sali corriendo! escuchando las voces atras griandome,ladron!
Vivo en todas partes,duermo con mis amigos,en algun lugar que podemos encontrar,cuando hace frio nos juntamos todos y nos tapamos con cajas. Dicen que pronto sera el dia de Navidad donde tu dejaras los regalos a los ninos, cuando te vea te dare mi carta.
Santa no te olvides de mis amigos,yo se que tu eres bueno,te quiero decir que por las noches hablo con Dios,mi mama lo hacia. Extrano a mi mama,antes de dormirnos en nuestra cama,ella siempre me daba un beso y me arropaba con una colchita vieja.Mis amigos dicen que tampoco existe Dios,que para ninos como nosotros nada de esto es verdad. Hay noches oscuras que lloro,porque tengo miedo Santa,porque a nadie le importo.
Mi mama esta en el cielo, sueno con ella y me sonrie,entonces se me pasa.
Me traes uno de esos juguetes,cual te pido? ese carro de bomberos me gusta,o la cuna de carrera, por control remoto,esta super! bueno lo que quieras,tengo tantas ganas de jugar!
Dicen que tambien los suenos se pueden cumplir,pues quiero regresar a la escuela,pero no se como. Tambien quiero de vuelta a mi papa!
Bueno Santa,te espero en esta Navidad!

Un nino de la calle.

Autor: Annia Elena Anders.
12/13/07

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Como niños en Navidad

Hace como una hora que ando esperandote. Los piecitos descalzos en la orilla ya se me enfriaron de andar por el borde del agua. Estuve jugando a tirar conchitas a la superficie del mar. Saltaban salpicando hasta que a los tres o cuatro saltitos se hundian. Batí mi propio record, conseguí cinco saltitos ... lastima que no estuvieras para verlo. Pero ... ah, ya te veo ... saltando el malecón , con los zapatos de domingo en la mano, para no llenarlos de arena y el vestidito del lazo azul que tanto le gusta a tu mama ponerte los domingos. ¡Que linda vienes hoy!

Y me cuentas como esta mañana tuviste que ayudar a una señora que en la iglesia se cayó y la acompañaste a su casa y que te dió galletas riquisimas ... ¿y para mí guardaste una? ... gracias ... y con una mirada pícara, sacas de detras la manita que mantenias escondida y me das una deliciosa galletita que huele a canela y miel.
Nos sentamos como siempre en esa roquita plana que hay cerca del agua. De pronto me doy cuenta de que hoy no estamos solos ... a unos metros, mirando hacia el horizonte, ausente, hay otro niño.
Va vestido con una camisa larga que casi le llega a los pies. Es raro. Tiene el cabello largo y castaño claro. Tiene las manitas a la espalda, parece un viejito bajito ... pero dá como mucha pena verlo tan serio ... por eso, casi sin hablar, tu y yo nos miramos y sabemos lo que tenemos que hacer. ¡¡Eh .. oyeee!!!... ¡¡Tu!!.. ¡baja aqui a jugar!.
El niño nos mira y vemos que tiene los ojos tambien castaños muy claritos ... casi de miel ... por un momento, duda, pero ... somos niños ... no necesitamos presentaciones para jugar ... y de pronto abre sus labios mostrando una sonrisa hermosa y sus ojitos rien ... y de un salto está a nuestro lado.
¿Que qué hicimos? Pues jugar ... vaya pregunta ... recorrimos la playa buscando tesoros en la arena, luego yo hice de pirata y el niño de corsario y tu de princesa secuestrada que teniamos que salvar ... recogimos cangrejitos e hicimos carreras con ellos ... molestamos a algún pescador de orilla pasando por debajo del sedal y corriendo para que no nos pillara el pescador enfadado ... nos reimos mucho ... y así llegó la tarde ... ni nos acordamos de comer.
Cuando el Sol ya bajó para beber un poquito de agua en el horizonte nos dimos cuenta de que se nos habia pasado la hora de volver a casa. Nos dimos un gran abrazo y el niño se alejó un poquito hacia las rocas. El Sol ya bajito le iluminaba el pelo castaño. Nos alejamos unos metros y entonces te volviste hacia él y preguntaste : ¿Como te llamas? ... Jesus, dijo él ... y desapareció.
El siguiente domingo le esperamos, pero no apareció. Yo no olvidaré nunca esa primera mirada, que parecía cargar con el peso del mundo y que ... ¿quien sabe? ... quizas conseguimos aligerar durante unas horas ... jugando ... como niños.